Usted está en: Sobre Nosotros * Despacho del Director * Notas del Director

 Notas del Director
Energía Renovable
Santo Domingo.-
La viabilidad del uso de la energía renovable ha cobrado mayor significado al aumentar el conocimiento y la comprensión de las posibles aplicaciones, al disponerse de mejor y más apropiada tecnología, al identificarse oportunidades de mercado y al demostrarse que las que las ventajas económicas, pueden conciliarse con el potencial y vocación de los recursos naturales disponibles. Las fuentes de energía renovable y las oportunidades de producción de insumos energéticos que han estado allí en el medio rural y muchas veces en abundancia y sin aprovecharse. 
Valora este articulo Promedio: Comentarios -
Ing. Frank Rodríguez, Director Ejecutivo del INDRHI
Ing. Frank Rodríguez, Director Ejecutivo del INDRHI
Hace veinte años el uso masivo de la bio-energía, por ejemplo, no era pensable en los términos en los que actualmente se acepta en relación al mercado y la tecnología requerida para ello, que no requirió necesariamente de altas inversiones, sino de un mejor entendimiento de aplicaciones relativamente sencillas del aprovechamiento del potencial energético de aceites de plantas y cultivos. Las fuentes de energía renovable y las oportunidades de producción de insumos energéticos que han estado allí en el medio rural y muchas veces en abundancia y sin aprovecharse.  

Desafortunadamente esa abundancia de sol, de vientos, de terrenos que no tienen otro uso productivo, de la adaptabilidad de la vegetación a las condiciones de suelo y clima, no han sido aprovechadas y con frecuencia ni siquiera identificadas como factores de ventaja para estimular un modo de desarrollo en el ámbito rural, donde la vida ha seguido un patrón de marginalidad social y económica. Aun a pesar de los sobradamente conocidos beneficios ambiéntales de la energía renovable,  la transformación de esas fuentes en energía útil y aprovechable se hace posible solamente cuando los aspectos técnicos, económicos y de financiamiento encuentran respuestas adecuadas.

Dos aspectos son de interés para el sector agrícola. Un aspecto es el aprovechamiento de las fuentes de energía renovable para suplir los requerimientos de energía de las actividades vinculadas a la producción agropecuaria, como son bombas de agua para riego o para abrevadero de animales de crianza, o cadenas frigoríficas en productos perecederos, o procesos agroindustriales o de post-cosecha donde los calentadores de agua juegan un papel importante. El otro aspecto es el de la agricultura como fuente de producción de energía o de productos o insumos con valor energético, como es bien conocido en aplicaciones con caña, sorgo, y maíz, entre otros cultivos.  

Un novedoso proyecto de producción de bio-carburantes con base en la Jatropha y el Ricino, que crecen en zonas áridas y suelos marginales, se presenta con un alto potencial de energía neta con respecto a otros cultivos antes mencionados que son comestibles y demandan también mucha energía para producir la materia prima. Mediante este Proyecto se pondrán en producción 300,000 hectáreas arrendadas por el Instituto Agrario Dominicano en las Provincias de Montecristi, Valverde y Hato Mayor, en plantaciones que no atentan con la producción de alimentos y sin deforestar terrenos.  

El Proyecto calificaría además con las previsiones del Protocolo de Kyoto, mediante la validación de un Mecanismo de Desarrollo Limpio, que permitirá ingresos adicionales, extendiendo la cadena de productos del Proyecto, al ganar créditos de carbón por el secuestro de dióxido de carbono con la reforestación y la sustitución o desplazamiento de consumo de petróleo. Estos cultivos que proporcionan materia prima de Bio-combustible, tienen un alto rendimiento en la producción de aceite, bajo costo de producción y un ciclo de vida saludable, lo cual los coloca como fuerte competidores en el mercado de demanda creciente de combustibles alternativos.   
 
Consideramos que con esta iniciativa se abren espacios para la producción de energía renovable, tanto para consumo en pequeña escala o para la producción masiva.  El referido Proyecto tiene ventajas por el tipo de cultivo su adaptabilidad, alto rendimiento y valores ambientales envueltos, que hacen viable el uso óptimo de terrenos, sin competir con la producción de alimentos.

Un caso particular de interés para el sector agrícola es el uso de la energía renovable para la captación de agua e impulsión hacia los canales de riego para fines de cultivos. En agricultura de pequeña escala de hasta 2 hectáreas, en pequeños huertos para incrementar el ingreso y los niveles de nutrición en las familias rurales, invernaderos y micro-túneles, bombeo de agua para ganadería, y refrigeradores para conservación de productos agropecuarios perecederos, entre otros ejemplos de aplicaciones, encontramos amplias oportunidades de incidencia en el desarrollo de la economía rural.

Es oportuno el promover el uso de energías renovables aplicadas a las actividades agrícolas. Con la premisa de que la energía es el elemento fundamental para cualquier actividad productiva y con el fin de incrementar la calidad de vida de los habitantes del medio rural, se debe apoyar la inversión que aprovecha las capacidades y recursos de cada región, además de propiciar el uso de practicas sustentables y sostenibles en las actividades agropecuarias. Los cambios tecnológicos a que está sometido el sector de las energías renovables deben aplicarse en beneficio de las zonas rurales más desfavorecidas, con el propósito de facilitar un proceso de desarrollo rural sostenible, al mantener un equilibrio entre el crecimiento y desarrollo económico, conservación, protección y mejoramiento del medio ambiente.

Es recomendable que se reduzcan o eliminen las barreras del desconocimiento de éstos sistemas, así como estandarizar la calidad de los proyectos de los sistemas de energía renovable. El desconocimiento ha impedido el uso generalizado de éstas tecnologías, reduciendo costos de implementación de la energía renovable para impulsar el desarrollo de las aplicaciones productivas en el sector agropecuario.  

Los beneficios sociales y productivos del uso de energía renovable, que incluyen el mejoramiento de las condiciones de vida de la población rural y mejoras productivas en las explotaciones agropecuarias, justifican las inversiones y acuerdos requeridos para atraer la tecnología y el financiamiento que incentiva su aplicación práctica y efectiva.

Muchas gracias,

Ing. Francisco Rodríguez - Director Ejecutivo del  Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos

Comparte esta Noticia: 





  Comentarios

     



Regresar